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lunes, 20 de junio de 2011

El tentáculo de las apuestas ilegales tocó a Venezuela

 20 Jun 2011 | 08:10 am - Por Daniel Prat Jerez

Un intermediario ofreció pagar dos meses de sueldo a Atlético Venezuela. El plantel se negó pero el resultado terminó siendo el que esperaban los apostadores


El pasado lunes 21 de febrero fue el primer contacto. Un intermediario llamó a Gabriel Brandoni, preparador físico del Atlético Venezuela, para ofrecer pagar el equivalente a dos meses de sueldo a todo el equipo. A cambio, pedía que el partido del miércoles 1 de marzo, ante Carabobo, terminara con un resultado específico: a favor de los granates por tres goles, o más, de diferencia. 

"Esto parece que siempre sucedió en el fútbol, pero es la primera vez que yo lo escucho. Esto normalmente se maneja muy por debajo de la luz", relató, desde Argentina, el ex asistente del cuadro naranja, institución que en ese momento arrastraba una deuda cercana a los tres meses de sueldos. 

Indignado, el preparador se negó a aceptar la propuesta. "Me dijeron que entonces iban a llamar al capitán. Ahí me di cuenta que iban en serio". El intermediario contactó entonces a Antonio Steimbach y le ofreció el negocio. El martes, Brandoni se lo contó al técnico naranja, Edson Rodríguez, e intentó hablar con el grupo, que ese día partía a Valera para enfrentar a Trujillanos. "Todo eso incomodó a muchos en el equipo", admitió Kleudes García, otro miembro del plantel. 

El preparador argentino, que tenía pautado viajar al día siguiente, subió al autobús que debía salir desde Montalban. 

"Pero noté que faltaban jugadores, entre ellos Steimbach, y eso me generó algunas dudas. Pensé que quizás podían estar cuadrando algún arreglo". Sin embargo, "luego Steimbach me aseguró que él no aceptó el dinero".

El equipo finalmente viajó a Valera y perdió con Trujillanos por 3-0, en el choque previo al de Carabobo. El jueves, Rodríguez dio día libre así que no fue hasta el viernes que el grupo volvió a reunirse. Edson ya estaba al tanto de la situación, por lo que se planteó renunciar. Según contó otro de los jugadores, que prefirió guardar su nombre, el técnico afirmó que si alguien estaba pensando en aceptar la oferta él dejaría su cargo de inmediato. 

Fue entonces que el resto del plantel se enteró de la situación. El capitán Steimbach les explicó de qué se trataba. 

"Era relacionado con apuestas, el que me llamó era venezolano, lo sé por su acento". 

¿Tenía que ver con apuestas dentro del país? "No, por lo que me explicó era algo más grande", relató Brandoni. Su versión coincide con lo que contó el capitán a la plantilla: se trataba de un sistema de apuestas internacional. "Por eso nos pedían que la diferencia fuera de tres goles", explicó uno de los jugadores, que también prefirió guardar su nombre. 

Derrota con dudas
Si bien Atlético Venezuela había transitado la temporada, hasta ese momento, con varios tropiezos, el equipo nunca había encajado más de cuatro tantos. Sólo El Vigía, Estudiantes y Táchira les habían podido golear. Pero llegó aquella tarde ante Carabobo y, pese a que el grupo había decidido negarse a recibir el dinero, al comienzo del segundo tiempo el resultado ya era el que querían los apostadores: 3-0 a favor de los de Valencia. "No es que le esté echando la culpa, pero ese día nuestro portero tuvo errores groseros, errores técnicos", argumentó el preparador físico. 

En contra de un posible amaño se dieron dos jugadas: el disparo al travesaño de Carlos Pineda y el gol que anotó Kleudes García, en el minuto 54, luego de aprovechar un pase de Yaquino Celli. Ese gol, Kleudes lo celebró solo, aunque el delantero no cree que aquello sea un indicio. "Estábamos perdiendo 3-0", argumentó García. 

Lo que sí le generó dudas fue la actitud general ante la derrota: "Al equipo no le vi ganas de levantar un 3-0". Hasta ese momento, el plan de los apostadores estuvo en peligro, pero dos contragolpes agarraron en clara inferioridad numérica a la defensa local, los cuales significaron el 5-1 definitivo, un resultado que sí coincidía con los intereses de quienes intentaron amañar el encuentro. 

"Teníamos que perder porque no jugamos a nada hoy. No fuimos el equipo que venía jugando bien", declaró Edson Rodríguez a Meridiano Televisión justo después del par- tido. Dos jornadas antes, ese mismo equipo había sorprendido en ese estadio a Táchira ­que luego sería campeón-, al vencerlo por 3-2. En su declaración, el técnico también se quejó del primer gol rival, el cual, en su parecer, debió ser anulado por fuera de juego. 

En su cabeza había dudas, aunque no tenía pruebas en la mano. Al día siguiente, García contó que Rodríguez reunió a la plantilla y dijo que "tenía razones para pensar que hubo gente que jugó para perder", sin señalar en específico a nadie. Para Brandoni también fue un mal partido, aunque asegura que "el discurso de los jugadores antes de salir a jugar era el de salir a ganar. Todos, incluso Steimbach (que recibió la llamada), no parecían haber jugado para perder". 

En efecto, el defensor de origen brasilero fue al cierre en tres de los cincos goles y, a pesar de su esfuerzo, la pelota terminó entrando. 

"Nadie iba a decir que agarró la plata", aseguró Kleudes. 

"El equipo completo dijo que no iba a aceptar, pero si van a pagarle a uno aparte, no iba a ser a mí que soy delantero, es más fácil decirle a un defensa", prosiguió el jugador, que también tiene dudas. 

Luego de aquel partido el grupo no volvió a saber de los apostadores. "No sé decirte si alguien aceptó. Si lo hizo, igual después todos los partidos fueron similares", contó Kleudes. Atlético Venezuela no volvió a ganar más nunca y se fue directo a Segunda División. Brandoni renunció de inmediato: "No nos pagaban, yo ya estaba cansado y esa fue la gota que derramó el vaso". 

Hoy, el argentino sigue con inquietudes sobre el tema, tantas que hasta pensó luego si debía dar su versión. "Incluso tú me llamas y yo puedo creer que se trata de un amigo de los que me llamaron aquel día", dijo. "Yo también quisiera aclarar qué pasó, aunque me dicen que el grupo nunca aceptó". Sin embargo, la duda le sigue rondando, como si fuera una fastidiosa mosca que zumba por su oreja. 

sábado, 4 de junio de 2011

III Encuentro de Preparadores Físicos de Venezuela

La Asociación de Preparadores Físicos de Venezuela tiene el enorme placer de Invitar a Nuestro III Encuentro de Preparadores Físicos de Venezuela 
La ciudad de Mérida sera sede de este gran evento, en donde expondrán los Profesionales del Área temas interesantes Los días Jueves 9; Viernes 10; Sábado 11 




viernes, 27 de mayo de 2011

Taller de Futbol Nacional


La Fundación Forjadores de Talento Deportivo (Fortade)
Los Invita cordialmente al taller de fútbol Nacional en donde estarán destacadas personalidades que hacen vida en el fútbol Nacional
DT. Carlos Maldonado
P. Físico: Alexis Perez
DT. Noel "Chita" Sanvicente
P. Físico: Rodolfo Paladini
DT. Alberto "Nino" Valencia
P. Físico Carlos Piñero
Esp. Jose Torres Docente de LUZ en la mención de Educación Física

Los esperamos a todos los entrenadores a ser participe de esta gran evento

sábado, 12 de marzo de 2011

Un futuro (Mourinho) y su excepción (Guardiola)

Por: Santiago Segurola 

Joaquín Caparrós se refirió hace poco en Radio Marca a lo que considera el fútbol del futuro. En su opinión, se parecerá mucho al que practica el Real Madrid: veloz, directo, físico, sin tregua. La opinión de Caparros reabre un viejo debate que no terminará jamás. Hace 20 años se dio por descontado que el juego desembocaría en la fórmula del célebre Milán de Sacchi. Aquel equipo significaba la exaltación táctica, atlética y técnica. Baresi dirigía la orquesta defensiva como si fuera Von Karajan con botas, los holandeses imponían una exuberancia que les permitía ganar en todos los terrenos y los inteligentes italianos –Ancelotti, Donadoni y Evani- cumplían con la necesaria cuota de astucia. Fue un equipo inolvidable que para algunos estaba destinado a cerrar el círculo perfecto del fútbol.

        El Milán fue en su día heredero de otros equipos –algunos de ellos en las antípodas del pensamiento sacchiano- que también representaron el futuro con mayor o menor brevedad. El catenaccio, interpretado fundamentalmente por otro Milán, el de Nereo Rocco en los años 60, y perfeccionado mejor que nadie por Helenio Herrera en el Inter, significó la solución pragmática a la grandeur del Honved, la selección húngara, el Madrid de Di Stéfano y las grandes selecciones brasileñas a caballo de la década de las 50 y 60. Con el catenaccio, que coincidió en Argentina con la irrupción del cínico Estudiantes de Osvaldo Zubeldia, se declaró el final de una época romántica y el inicio de un periodo prosaico, pero práctico. Aquel momento inauguró uno de los muchos futuros a los que estaba destinado el fútbol.
          El catenaccio, y lo que significaba, se convirtió más en una corriente que en el canon que muchos analistas habían previsto. ¿La razón? Lo arrolló un equipo de un país sin tradición en fútbol: el Ajax. Venían del norte, no tenían prejuicios ni ataduras, no pretendían parecerse a nadie. Aquellos holandeses locos eran jóvenes, inconformistas y arrogantes. No estaban dispuestos a jugar como especuladores defendiendo sus ahorros. Para ellos el catenaccio era un estilo pacato y represor. Sin embargo, el Ajax significaba todo lo contrario de un equipo callejero. Si algo le caracterizaba, era el método. Jugaban como locos cartesianos, siempre atentos a las posiciones y al gobierno absoluto del balón, al contrario del catenaccio, que renegaba de la pelota como si fuera el anticristo.
        Aquella época del Ajax se bautizó como el reinado del fútbol total. También se dijo que representaba el futuro. No sólo se trataba de una excepcional generación de jugadores creativos, sino que impresionaba su poderío atlético, la velocidad de sus acciones, la sensación aplastante que transmitían. Su ciclo también se desvaneció: tras el fichaje de Cruyff por el Barça, el Ajax tardó 21 años en conquistar nuevamente la Copa de Europa. Sin embargo, su influencia se ha prolongado hasta ahora en tres o cuatro equipos inolvidables: la selección holandesa que ganó la Eurocopa 88, el Ajax de Van Gaal a mediados de los años 90 y las sucesivas reencarnaciones del Barça después de Cruyff, un Barça de decidido origen holandés aunque siempre caracterizado por un toque mediterráneo, el delicado toque de gente como Guardiola, Xavi o Iniesta.
       Nunca habrá un estilo hegemónico, aunque siempre prevalecerán las tendencias de los equipos de éxito. El catenaccio se adivina en muchos lugares, hasta el punto de asumirse como parte sustancial del fútbol italiano, curiosamente el que más rechazó el formato de Sacchi, a quien se le tenía por poco italiano, una especie de traidor a la esencia del calcio. Era el entrenador de la zona, de la línea defensiva adelantada, de un equipo protagonista, no taimado, de una máquina casi deshumanizada. De ahí que Sacchi no fuera amado en su país y que los grandes creadores de opinión –Gianni Brera en La Repubblica y Candido Cannavo en la Gazzetta dello Sport- siempre le observaran con recelo.
     Caparrós se refirió al juego del actual Madrid como el signo de los tiempos que vendrán. Habló del Barça con admiración, pero como algo demasiado peculiar, opinión muy parecida a la que suele manifestar Capello en sus conversaciones: “¡Ah! El Barça es otra cosa. Es raro”. El técnico del Athletic señaló algo obvio: la voluntad no es suficiente para imitar el juego del equipo azulgrana. Hablaba de unos jugadores perfectos para ese estilo –los Xavi, Iniesta, Busquets, Messi y compañía- y dejó entrever que estos jugadores tendrán una difícil sucesión.
      Tienen razón Caparrós y Capello cuando se refieren al Barça como un equipo singular. Si el éxito siempre genera imitadores, sorprende que ningún equipo quiera parecerse al Barça, excepto la selección española –ganadora de la Eurocopa y del Mundial- y el Arsenal, a pesar de algunas diferencias conceptuales entre las ideas de Wenger y las de Guardiola. La sospecha, si no el rechazo, procede quizá de la fricción entre las urgencias de los equipos y el desarrollo de un método tan minucioso como el del Barça, sostenido durante los últimos 20 años sin apenas interrupciones. Pero también es cierto que el fútbol siempre ha observado con mucha reserva un modelo que rechaza el pronóstico de Caparrós.
     La tesis del técnico del Athletic no es novedosa, pero sí mayoritaria. Desde el principio de los tiempos se ha dicho que el juego será cada vez más atlético, más intenso, más veloz y directo, menos dependiente de la posesión que de la rapidez en la ejecución. El Madrid de Mourinho representa esta versión mejor que casi ningún otro equipo en los últimos años, aunque bajo el paraguas del fútbol físico, rápido, táctico y concreto también se han ocultado verdaderas basuras, equipos que han reducido el juego a una simpleza insufrible y con poco éxito además.
     El Madrid actual representa en numerosos aspectos un modelo opuesto al del Barça. Y lo representa muy bien, mejor que nadie en los últimos años. Tiene el vigor del Chelsea, pero un punto mayor de finura. Es concreto como el Inter, pero bastante menos especulador. Privilegia la velocidad, pero valora la precisión. Es eficaz y vibrante. Se ajusta a un criterio que no está peleado con la estética. Simplemente es otra que la del Barça, lo que sirve para enriquecer el paisaje del fútbol. Es el estilo que vislumbra Caparrós y una amplia mayoría de analistas para el futuro. Digamos que a los ojos de este sector el Madrid aparece como la próxima medida de referencia. Quizá, aunque por eso mismo resulta tan extraordinaria la resistencia del Barça a aceptar ahora las mismas predicciones que se hicieron a finales de los años 80. Han pasado 20 años y su singular idea no sólo no ha capitulado, sino que ha forjado la edad de oro del club y, por extensión, de la selección española. Y por lo que se anticipa en sus categorías juveniles, no tiene ninguna intención de decaer. Lo más asombroso es que cuando más se resiste el Barça al previsible futuro, mejor le va.

domingo, 6 de marzo de 2011

Clínica de Fútbol Fortade - Takupi

El día Viernes 25 la Fundación Forjadores de Talento Deportivo Venezuela (FORTADE) Organizo una clínica de fútbol, en el colegio Ramón Oropeza (Takupi); Desde las 9:30 de la mañana se organizo todo para que los niños de dicha Institución, compartieran una mañana diferente al Lado de Excelente jugadores del fútbol profesional (Pedro Duval, Kerwin Chirinos, Carlos Struve) y mejores personas compartieron, aconsejaron a los niños las diferentes técnicas, y experiencia vividas en Fútbol


Una vez organizado por zona los trabajos se dividieron a los chicos de tal forma que pudiera experimental algunos fundamentos Técnicos y en donde la colaboración de los Jugadores fue de gran Valía, en la parte de motivación, y enseñanza de fundamentos Técnicos básicos, y trabajos integrales. Esta clínica fue bien recibida por la comunidad del colegio, ya que motivan al alumnado a Inscribirse en Club Deportivo del colegio buscando que su formación sea Integral 

La gran aceptación de esta jornada por todos los protagonistas que hicieron parte de ella, es descrita por los diferentes comentarios "Yo quiero ser Portero y llegar a la Vinotinto" comento un talentoso joven entusiasmado con la actividad; "Que lindo es este trabajo" comento el jugador Pedro Duval Apuntando en un futuro a ser entrenador de infantiles una vez culminado su ciclo como atleta de alto rendimiento, Uno de lo mas involucrado en la jornada fue el Jugador Carlos Struve debido a que hizo vida escolar en la Institución y por el significado familiar que tiene con el colegio, debido que su mama fue parte de la plantilla de profesores en el colegio 

La fundación FORJADORES DE TALENTO DEPORTIVO (FORTADE) se complace en hacer del deporte una opción en la formación de los niños, y abriendo el abanico de posibilidades a hora de pensar en ocupar el tiempo libre en los niños 

Anexo mas fotos de la clínica de fútbol 




Para mayor información escribir a fortade@gmail.com 
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